jueves, 24 de noviembre de 2011

La desaparición de esta oportunidad está auspiciada por la varicela de mi hija, la enfermedad de mi madre y, posteriormente, mi propia varicela que he tenido el (des)agrado de tener por segunda vez en la vida. Pero he sobrivivido y les traigo un nuevo review. No es muy bueno, culpen a la fiebre :P





¿De qué se trata?

Su nariz es demasiado grande. La escuela es un rollo. Sus padres están más tontos que nunca. Su hermanita pequeña moja la cama. Y, por si fuera poco, su gato ataca a todos los animales del vecindario. Georgia está rodeada de gente, pero muchas veces se siente muy sola.
Te presentamos las confesiones de Georgette Nicolson, un diario delirante que podrías haber escrito tú misma

Después de acudir a una fiesta de disfraces vestida de aceituna rellena, un suceso memorable que sus amigas no dudan en recordar a carcajada limpia, Georgia se considera carne de cañón para la soltería, sobre todo después de afeitarse las cejas sin quererlo. «A no ser que un chico guapísimo se pierda, venga a parar a esta calle y consiga subir por las escaleras hasta mi habitación con los ojos vendados, seguiré encerrada para siempre entre estas cuatro paredes.»
 
Sin embargo, la aparición en escena del chico ideal, el dios Sexy, deja babeando a nuestra protagonista, que decide seguir un curso acelerado de besos con la esperanza oculta de ponerlo en práctica con él. Pero antes tendrá que luchar a brazo partido contra sus competidoras más directas, y mientras tanto, no podrá evitar pasárselo en grande.


¿Por qué lo leí?

El libro anterior era demasiado oscuro, así que Georgia era perfecta para levantar los espíritus. Este libro me lo recomendaron mis amigas moderadoras del club y, además, lo había escogido para un desafío. 3 en uno, c-c-c-c-c-combo breaker.


Opinión personal

Quiero empezar diciendo que este es uno de aquellos libros cuyo título solamente suena bien en el idioma original. No siendo española, si me pillo un libro que diga “Mi gato angus, EL PRIMER MORREO y el plasta de mi padre” de seguro me río un rato, comparto el chiste con alguien y, definitivamente, no lo compro. Para ser justas con los españoles, la verdad es que si me topo con un libro que diga “el primer atraque” o “el primer ponceo” (?) la reacción sería exactamente la misma, pero con “chaaaaaa” incluído. En otras palabras: cualquier traducción sonaría fea, ya que los modismos en sí son horribles XD

Ahora a enfocarse en el libro. Nuestra protagonista, Georgia, es la típica niña en el comienzo de la adolescencia, con poco talento, belleza cuestionable y una cabeza llena de las ocurrencias más raras y locas que se puedan imaginar. Además, en su opinión su familia no es muy cuerda y estorban más de lo que ayudan… típica adolescente. Ella es tan real que podría haber sido cualquiera de nosotras.
Sin embargo, Georgia es muy simpática y chistosa. Su historia es amena y llena de aportes que hacen reír a carcajadas, comentarios bobos que para ella son la máxima revelación de la inteligencia superior, ideas y planes que casi siempre salen mal. Mención honrosa merecen el episodio de la depilación de cejas, las clases de besuqueo y la famosa aceituna rellena (eso suena a algo que haría yo ahora que estoy vieja).

En fin… la vida de Georgia está llena de anécdotas para la risa  que a más de alguna deben hacerle recordar las propias bobadas que hacía de adolescente con sus amigas en todos los aspectos de la vida… incluidas las vergüenzas en frente de los chicos… o más bien en frente de cualquier persona.
Este libro me hizo reír desde el principio hasta el final. Una lectura light y divertida 100% recomendada. De hecho, yo lo terminé en una mañana

Puntuación: 5 estrellas

Una última reflexión: Su hermanita de 3 años es una salvaje comparada con mi hija de la misma edad. ¿Serán todas las niñitas británicas así de incivilizadas?



No sé que por qué me cuesta tanto escribir reviews positivos, ¡detesto mi mentalidad destructiva!

domingo, 23 de octubre de 2011

¿De qué se trata?

Érase una vez un mundo donde las noches eran largas y la Muerte contaba su propia historia. Érase una vez una ladrona que robaba libros y regalaba palabras.

En el pueblo vivía una niña que quería leer, un hombre que tocaba el acordeón y un joven judío que escribía cuentos hermosos para escapar del horror de la guerra. Al cabo de un tiempo, la niña se convirtió en una ladrona que robaba libros y regalaba palabras. Y con esas palabras se escribió una historia hermosa y cruel.

Una novela tremendamente humana, emocionante e inolvidable, que describe las peripecias de una niña alemana de nueve años desde que es dada en adopción por su madre hasta el final de la II Guerra Mundial. Su nueva familia, gente sencilla y nada afecta al nazismo, le enseña a leer y, a través de los libros, a distraerse durante los bombardeos y combatir la tristeza. Pero es el libro que ella misma está escribiendo el que finalmente le salvará la vida.

¿Por qué lo leí?

Fue  una de las lecturas del mes de Septiembre del club de libros donde soy moderadora.

Opinión personal

La primera palabra que se me viene a la mente es: maravilloso. Por donde lo mire, este libro para mi es absolutamente perfecto.

El estilo de este libro es bastante peculiar: el narrador no es nuestro típico hombrecillo omnisciente, ni tampoco un personaje que tome acción directa en la historia. Nuestro narrador es la muerte, personaje esporádico que aparece cada vez que una desgracia se cierne sobre la pequeña Liesel, la protagonista. La muerte nos cuenta la historia de la pequeña desde que robó el primer libro, hasta un poco después de la destrucción de su casa en la segunda guerra mundial. Además, la forma de contar la historia es bastante novedosa, puesto que la muerte interviene cada tanto para dar un comentario, algún dato curioso o hacer una lista de cosas poco relevantes –en su mayoría- pero que complementan la historia. Este curioso narrador, además, hace algo que cualquier persona trataría de evitar y que cualquiera en su sano juicio NO quiere saber al leer un libro: NOS CUENTA EL FINAL.

A mí los spoilers no me molestan, pero si incluyen el final, los detesto. Sin embargo, el hecho de que la muerte te diga de frentón  cuál es el destino que les aguarda no es un impedimento para disfrutar la historia. La verdad es que la hace muchísimo más dramática, puesto que al ver a los personajes crecer, con sus aventuras y desventuras, cada nuevo paso de Liesel para aprender a leer, cada nuevo robo, cada secreto… en el fondo uno tiene la esperanza de que la muerte te haya tomado el pelo.

Los personajes son todos cautivantes, no hay ninguno que haga presencia en esta historia “porque sí”. Todos juegan algún papel importante en la vida de Liesel, por pequeño que sea. Lejos, el que más me gustó fue Rudy, el inseparable compañero de aventuras de la protagonista. Con él jugaba al fútbol, le robaban a los granjeros, se peleaban a cada rato, se insultaban de lo lindo, se apoyaban y, luego le ayudaba a Liesel a robar libros. Es imposible no quererlo, es un muchacho encantador y su sueño era darle un beso a Liesel algún día L

Otros personajes dignos de mención: sus padres de acogida, con un corazón de oro cada uno y formas muy distinta de manifestar sus sentimietos. Su madre, Rosa, una mujer ocupada que hace milagros con el dinero y, de paso, se encarga de darle las palizas a Liesel (pero igual la quiere). Su padre, Hans,  un acordeonista y pintor, que le enseña a Liesel a leer, buena persona y modelo a seguir de la pequeña. Ilsa, la mujer del alcalde que le abre las puertas de su biblioteca. Max, el judío oculto en el sótano de su casa.

Debo reconocer que nunca había un libro que me impactara de la manera en que La Ladrona de Libros lo hizo. Caló hondo en mis sentimientos y me hizo llorar como nunca antes había llorado por una historia de ficción. Antes había leído historias de la segunda guerra mundial, pero no me habían conmovido mucho… hasta que leí este. No sé cuantos paquetes de pañuelos usé en las últimas 100 páginas, apenas podía seguir leyendo de lo hinchados que tenía los ojos.

Por último, este libro te deja pensando. Te muestra que, en el fondo, no todos los alemanes eran malos, que es la impresión que muchas historias de la época dejan, especialmente cuando son contadas desde el punto judío. Te muestra que muchos apoyaban porque no les quedaba otra, era eso o correr la misma suerte de los judíos. Te muestra que la vida dura, que es triste, es desgarradora. Te muestra que, incluso dentro de una guerra, el mundo puede ser un lugar hermoso, pero también ser el mismísimo infierno.

Puntuación: 5 estrellas.

Una última reflexión: si no les gusta, no tienen corazón.

lunes, 17 de octubre de 2011








¿De qué se trata?

Tras el largo verano, el invierno se acerca a los Siete Reinos. Lord Eddars Stark, señor de Invernalia, deja sus dominios para unirse a la corte del rey Robert Baratheon el Usurpador, hombre díscolo y otrora guerrero audaz cuyas mayores aficiones son comer, beber y engendrar bastardos. Eddard Stark desempeñará el cargo de Mano del Rey e intentará desentrañar una maraña de intrigas que pondrá en peligro su vida... y la de los suyos. En un mundo cuyas estaciones duran décadas y en el que retazos de una magia inmemorial y olvidada surgen en los rincones más sombrios y maravillosos, la traición y la lealtad, la compasión y la sed de venganza, el amor y el poder hacen del juego de tronos una poderosa trampa que atrapa en sus fauces a los personajes... y al lector.


¿Por qué lo leí?

Supe de la serie de HBO primero, pero cuando supe que estaba basada en un libro me di cuenta que no sería capaz de verla hasta haberlo leído (sí, maniática). Por esas casualidades de la vida, JUSTO llegó el box set de Canción de Hielo y Fuego al American Corner de mi universidad, así que la felicidad fue máxima (ya estaba resignada a leerlo en e-book). Lo pedí y me lancé a leer en picada.


Opinión personal

Fue casi amor a primera vista. He sido fanática de la fantasía épica desde que el ESDLA llegó a mis manos cuando tenía 13 años y, debo reconocer, que desde entonces que no leía algo tan bueno, algo que me hiciera delirar y hasta soñar con ello. Tal vez no al mismo nivel que la obra de Tolkien (seamos realistas, en mi mundo nadie lo supera), pero de que lo amé, lo amé. No hay ninguna duda.

A Martin le encanta describir, sin embargo sus descripciones no son tan tediosas como las de otros autores (ejem, Dostoievski, ejem). Los cuadros que crea son muy vívidos y bellos/horribles, según sea el caso. Muchas de las escenas más impactantes de la historia quedaron grabadas para siempre en mi mente, para bien o para mal.

En cuanto a los personajes, están muy bien construidos. Cada uno de ellos es un mundo muy rico en vivencias y sentimientos, no son planos. Cada capítulo es contado desde el punto de vista de algún personaje, en tercera persona, por lo que las acciones de los demás y los sucesos los percibimos tal cual como los percibe el personaje de turno. Por lo mismo, es súper difícil mantenerse imparcial, uno termina tomando bandos sí o sí. Sin embargo, este recurso se ajusta excelentemente a la historia, puesto que toda la tragedia que se avecina afecta mucho más.

Mis personajes favoritos, por lejos: Arya Stark y Jon Snow. Tengo una debilidad enorme por los Stark, son la clase de familia medieval en la que me gustaría vivir/servir. Partiendo porque sus tierras son llamadas Winterfell, que suena épico y helado. Me encantan los lugares helados. Me lo imagino como la Patagonia, pero con más bosque y un poco menos de pampa. Arya Stark se robó mi corazón desde el comienzo, es la hija medio marimacho que preferiría estar entrenando con una espada que ser una dama refinada. Siempre me han gustado los personajes así, supongo que se debe a que yo tampoco soy el mejor ejemplo de femineidad (XD). Por otra parte, Jon Snow, el hijo bastardo de Lord Eddard Stark, es valiente y honorable. A pesar de ser el medio hermano y de sufrir el rechazo de Lady Catelyn, Jon se lleva excelentemente con los hijos legítimos de Lord Stark, especialmente con Arya. Este par son el uno para el otro (no en lo romántico), tienen muchísimo en común a pesar de la gran diferencia entre sus condiciones de vida.

Otro personaje digno de mención, por su carisma y su filosofía de vida, es Tyrion Lannister. Si bien desprecio a esta familia, Tyrion se ganó mi simpatía. Su condición de enano causa que traten de humillarlo o burlarse de él, pero nada le llega, puesto que aprendió a convertir sus debilidades en fortalezas. Además, es un intelectual y sumamente inteligente. Todo el resto de la familia Lannister es una mugre, partiendo por sus hermanos Jaime y Cersei, seres abominables.

En general, todos los personajes calaron hondo en mí, pero me demoraría mucho en mencionarlos a todos.

Para terminar, debo mencionar que A Game of Thrones es un libro lleno de intrigas, misterios, combates, política, sexo, sangre, corrupción y, también, lealtad. Tiene de todo, en cantidades generosas e impactantes. Las 800 páginas valen la pena al 100%.

Puntuaciión: 5 estrellas… ¡ni siquiera habría que preguntarlo!

Una última reflexión: si eres una persona sensible, no recomiendo leerlo. Es muy explícito.

martes, 11 de octubre de 2011




¿De qué se trata?

La vida en la cárcel es dura. Pero siempre queda un rayo de esperanza si sabes que, a la salida, te espera una mujer que te ama, un amigo que te quiere, un trabajo que adoras... Todo eso es lo que quiere Sombra, que está a punto de salir de la cárcel... Pero un día le comunican que su mujer y su mejor amigo han muerto en un accidente de coche. Entonces, contratado por un extraño anciano experto en timos y estafas que responde al nombre de Wednesday, Sombra empieza un interminable viaje a lo largo y ancho de América, perseguido por el espíritu de su esposa, en el que descubre el límite entre lo humano y los divino, y que las reglas que rigen el mundo de los hombres no son las mismas con las que los dioses conducen el mundo.

Neil Gaiman vuelve con American Gods a dar lo major de sí mismo y crea una historia en la que dioses y héroes se dan la mano, en la que el destino de la misma alma de Norteamérica está en juego. Con American Gods, Neil Gaiman se ha consagrado como uno autores de terror más importantes del panorama internacional, se ha colocado en los primeros puestos de las listas de los más vendidos de todo el mundo y ha ganado el premio Hugo a Mejor Novela de Ciencia Ficción y el premio Stoker a Mejor Novela de Terror.

¿Por qué lo leí?

Comenzó como lectura del mes en uno de mis tantos grupos de Goodreads, pero al final lo leí por gusto (me atrasé, no alcancé a  terminarlo a tiempo y ni siquiera comenté). Tenía ganas de leer algo más de Gaiman, luego de haber leído Coraline, que me encantó. Esta era una oportunidad estupenda.


Opinión Personal

Este libro es complicado de comentar. Es de aquellos que “o lo amas o lo odias”, sin punto medio. Así de extremo. La trama es compleja, te deja colgado y preguntándote qué estaba pasando por la cabeza de Gaiman cuando lo escribió. De principio a fin.

La premisa básica es la siguiente: una tormenta que se avecina y una lucha silenciosa entre los dioses del pasado, aquellos que ya estaban aquí y los importados por lo inmigrantes, y los dioses modernos, elevados a la divinidad por la gente consumista de este siglo. Unos tratan de sobrevivir en un mundo donde ya han sido olvidados. Otros luchan por hacerse con el control total. Y en el medio de todo este jaleo está Sombra, el protagonista, quién no entiende nada de lo que está pasando ni por qué lo metieron ahí.

Sombra acaba de salir de la cárcel, pero no es un criminal. La verdad es que bastante buena persona y siempre trata de esforzarse en lo que sea que haga. Su trabajo con Wednesday consiste en protegerlo y eso es exactamente lo que hace (aunque a veces pareciera que pasa al revés). También aparece su mujer en la historia, que no me agradó mucho al principio, pero logró redimirse. La verdad es que no hablaré mucho de ella para no pasar ningún spoiler.  Wednesday, por otro lado, es un hombre extremadamente misterioso. Se especializa en engañar a la gente y vivir de eso, sabemos que tiene algo de poder, pero su verdadera identidad es totalmente inesperada, al igual que su misión en la vida. Este es un  personaje que tiene muchas vueltas y nada de lo que uno piensa sobre él es 100% seguro.

Algo que me gustó mucho del libro es el concepto de los conflictos entre dioses viejos y dioses nuevos. Cómo se pelean por ser importantes en la vida de la gente. Cómo los antiguos luchan por preservar su vida y su dignidad en un mundo moderno que ya no les rinde culto. Vemos su decadencia y corrupción. En cambio, los dioses nuevos tienen muchísimo poder. Estos dioses vienen a ser las cosas que la gente realmente venera hoy en día: dinero, internet, medios de comunicación, ciudad, mundo globalizado. ¿Cómo pueden competir los viejos Shiva y Eostre contra tales divinidades?

Y, al final, nada es lo que parece.

En cuanto  a la narración, la verdad es que es algo confusa. Contada desde una tercera persona, la acción se centra principalmente en Sombra y lo que le pasa a él. Sin embargo, hay fragmentos que cuentan la historia de algún dios aislado, o de otro personaje. Al principio, estos pedacitos puede que no tengan mucha relación con la trama propiamente tal, pero ayudan a  tener un entendimiento un poco más profundo del conflicto al final del libro. Es importante aclarar que el ritmo del libro es un poco lento y surgen miles de dudas a lo largo de este. Lo más terrible es que estas preguntas no se responden inmediatamente, ni en el caítulo siguiente; se responden al final. Esto puede resultar un poco molesto para la gente sin paciencia, pero si logras aguantar el nivel de “¿Qué rayos está pasando aquí?” hasta los últimos capítulos, entonces todas tus preguntas estarán respondidas. Creo que Neil Gaiman tuvo la intención que nos sintiéramos igual que Sombre a lo largo del libro.
Como dato anecdótico, debo mencionar que este libro me lo imaginé con estética de comic norteaméricano. Y me gustó mucho como se vio en mi cabeza.


Puntuación: 5 estrellas. Yo lo amé.


Una última reflexión: contiene escenas de sexo, palabras soeces y violencia.

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